Pintura + Evangelio + Contemplación

Bartolomé Esteban Murillo pinta “La sagrada familia del pajarito”.

Gozo doméstico. Cotidianidad alegre, simple y profunda. La mano tierna del niño Jesús abriga y protege al pajarito. Ser acariciados por lo eterno y además refugiarnos en su piel, vaya un privilegio! Estar en la intimidad familiar, jubilosos por sabernos acompañados, con la mirada de los Santos puestas en nosotros, caminando a nuestro lado. Baño de éxtasis y esperanza. Somos una sola familia bajo el mismo cielo, tenemos un refugio seguro que se llama hogar pero caminamos hacia el abismo tras vanas distracciones.
Algo amenaza nuestra vida. Estamos en peligro. El paso del ser humano por la tierra es muy corto. Debemos encontrar un refugio seguro y verdadero. Quizá bajo las alas de un ángel. Si tuviésemos la mirada de un niño descubriríamos ese refugio prontamente. Pero estamos atrapados bajo el imperio de lo efímero. Creamos mentiras para estar a salvo, pero no son más que burbujas de jabón que poco resisten y quedamos expuestos. Estamos en peligro y necesitamos sanarnos ya!; y descubrir al que viene en el nombre del señor. Él, que tiene para nosotros la morada perfecta, un hogar sagrado para refugiarnos eternamente.

Lucas13,31-35

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le dijeron: “Vete de aquí, porque Herodes quiere matarte”.

Él les contestó: “Vayan a decirle a ese zorro que seguiré expulsando demonios y haciendo curaciones hoy y mañana, y que al tercer día terminaré mi obra. Sin embargo, hoy, mañana y pasado mañana tengo que seguir mi camino, porque no conviene que un profeta muera fuera de Jerusalén.

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas y apedreas a los profetas que Dios te envía! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, pero tú no has querido!

Así pues, la casa de ustedes quedará abandonada. Yo les digo que no me volverán a ver hasta el día en que digan: ‘¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!’


Para ver o descargar el documento completo, por favor dale clic aquí


1888. Jhon William Waterhouse pinta ” La dama de Shalott”

Después del susurro de un ángel ha quedado perdida, aturdida, ensoñada; la luz del cielo ha atravesado su corazón y ahora el interior habitado se ha enceguecido ante algo diferente a lo divino. Está en una encrucijada, nada volverá a ser igual, su mirada permeará y penetrará todo lo que encuentre a su paso y lo dejará impregnado con la huella indeleble de lo eterno. Ella lo sabe y por eso está consternada , sólo atina a decir “ Hágase en mí según tu voluntad “ y es el mensaje que lleva a todos los que la encuentran en su camino. Estamos perdidos pero nos falta mucho para dar el sí de Maria pues evitamos caer en el estado de consternación en que caen aquellos que reciben la visita de un ángel. Mejor que no se acerque a nosotros y sigamos el camino como venimos. Dios nos libre de quedar aturdidos de conocer la verdad dentro de nosotros!

Lucas 1, 26-38

Si deseas ver el documento completo, dale clic aquí